viernes, 24 de abril de 2015

CAPITULO 6 PARTE 1: Desafíos

CAPITULO 6 PARTE 1: Desafíos
-Muy bien.- Dice mi otro yo como intentando cerrar ese tema.
-Es hora de que despiertes y descanses un poco.-
-¿Que pasara con los destrozos hechos en la ciudad? ¿No se supone que es mi mente? No vaya a ser que por romper paredes y edificios me vaya a borrar la memoria o perder el control.-
-Tranquilo, no va a pasar nada de eso. ¿Acaso no lo ves?-
-¿...?-
Edificios, calles, paredes, postes de luz, todo a mi alrededor se desvanecía y se unían como pequeños fragmentos de luz blanca en las partes destruidas de la ciudad, reparando y dejándolo como si nada hubiera pasado.
-¿Ahora lo ves?- Dice mi otro yo.
-Mientras tu estés tranquilo, la ciudad y sus pensamientos y recuerdos volverán a la normalidad.-
-Increíble.- Digo bastante asombrado de lo que ocurre a mi alrededor.
Partículas de luz tan blancas como la nieve se juntan y dirigen hacia las paredes destruidas debido a las peleas anteriores.
Mi yo se me acerca y me dice que ya es hora de que me valla de este mundo.
La misma aura blanca me rodea mientras ese kuyén que apenas logro relacionar conmigo se desvanece. Luz blanca y brillante me ciega, sin darme cuenta despierto en la sala del hospital.
<Creo que se termino por hoy.>
TOCK TOCK TOCK
Se escucha el sonido de alguien tocando la puerta.
-Kuyén, es tu amigo Alex- Se escucha a Carolina del otro lado de la puerta.
-¿Lo puedo dejar pasar?- Pregunta con un poco de miedo.
-Claro.- Le digo animado.
Carolina abre la puerta y entra a la habitación, detrás de ella entra Alex quien parece feliz de verme despierto.
-¿Como te sientes?- Pregunta Alex.
-Mucho mejor.-
-Me alegra.-
-Sí, se nota que su condición física es perfecta.- Acota Carolina.
-Pero...- Carolina baja la mirada al piso y su cara toma una expresión de preocupación.
-¿Pero qué?.- Pregunta Alex un poco asustado.
-Lo que me preocupa es su estado mental.-
-¿¡...!?- El rostro de Alex cambia rápidamente a uno de sorpresa y preocupación.
-¿¡QUE QUEIRE DESIR CON ESO DOCTORA!?- Grita Alex muy exaltado.
-Bueno... hace unas horas...-
-¡No le digas!.- Le dije apresuradamente a Carolina.
-¿¡Kuyén!?- Dicen los dos al unisonó con intriga de lo que acabo de decir.
-Bueno, dejemos eso de lado. ¿Cuando voy a salir de aquí?-
-¿Después de lo que acabas de decir piensas te que voy a dejar que te marches?-
Carolina toma una cara de indignación enorme.
-Como sea. Kuyén, tu madre vendrá en unos minutos. Intenta no actuar como ahora.- Me dice Alex como tranquilizándose.
-Ok.- Le respondo.
-Tengo que irme.-
-Yo también.- Dice Carolina.
-Nos vemos luego.- Les respondo.

Otra vez solo, creo que ya le tome la costumbre a la soledad.
<Por fin voy a volver a ver a mi madre después de varios días.>
Mi madre trabaja mucho, es normal que no pueda venir a verme, ya que es ella la única que mantiene toda nuestra economía familiar.
<Tengo ganas de verla.>
drrýn. drrýn.
Escucho el sonido de lo que puedo reconocer como mi celular.
<¿Donde estará?>
Siguiendo el sonido del celular, me levanto de la cama y lo busco.
-Aquí estas.-
Lo encontré adentro de un cajón de la cómoda en mi habitación.
<¿Un mensaje?>

Saskia:
        Kuyén, ¿Que fue lo de hace rato?
        ¿Por qué gritaste? ¿Que te pasa?
        Por favor responde.

Kuyén:
        ¿Como conseguiste mi numero de celular?
        Tu me diste el tuyo pero yo nunca te pase el mío.

Saskia:
        Alex me lo paso.
        Pero dime, ¿Que fue lo de hace rato?

Kuyén:
        Ah.
        Y nada de tu incumbencia.

Saskia:
       ¿Como que no? Casi me hechas a
       patadas de ahí.

Kuyén:
       ...
Termino la conversación con ese mensaje.
<Tal parece que me eh estabilizado. Eh visto a Alex y hablado con Saskia y no me colapse. Eso es un avance.>

TOCK TOCK.
TOCK TOCK TOCK.

<Por la forma de tocar la puerta, seguro es mi madre.>
-Adelante.- Digo mientras espero con ansias que sea ella.
-Hola hijo. ¿Como te sientes hoy?.-
-Bien.-
-¡Que bueno! Estaba muy preocupada por ti.-
La charla siguió unas horas, unas agradables y pacificas horas que quisiera que nunca terminen.
-Nos veremos mañana hijo. Te amo.-
-Yo también mama.-
Ella se retira del cuarto y con ella se va esa paz que hace mucho que no sentía.
<Bueno, ya es hora.>
Me acuesto intentando volver a entrar a ese mundo para hablar con el Kuyén pasado.
Recostándome y serrando los ojos con fuerza empiezo a perder conciencia de el mundo a mi alrededor.

-¿Que haces aquí?- Me pregunta mi yo de este mundo.
-Vine a preguntarte algo.-
-¿¡Entonces ya puedes venir a voluntad!? No creí que lo lograrías tan pronto.-
-Sí, no es difícil.-
-Bueno, dime que me querías decir.-
-¿Quienes son mis verdaderos enemigos?-
-¿A qué te refieres?-
-Se que no van a ser solo estos enemigos "menores", supongo que siempre los tuve y tú te encargabas fácilmente. Tiene que haber algo mayor detrás de todo esto.-
-Impresionante. Se nota que "Inteligencia" todavia esta contigo, y que un poco de "Instinto" sigue de nuestro lado. Esa es una muy buena noticia.-
-¿A qué te refieres exactamente?-
-Ya lo veras con tus propios ojos.-
-¡Espera! ¡Tu dijiste que escuchaste voces la ultima vez! ¿¡Eso fue cierto!?-
-Sí. ¿Por qué?-
-Perfecto.-
-¿...?-
-Tal parece que "Locura" no está de su lado.-
-¿¡Me puedes explicar que está pasando!?-
-Por ahora solo déjame decirte que tienes por delante...-
-¿...?-

-¡DUROS DESAFÍOS!-

CAPITULO 5: Un largo sueño.

CAPITULO 5: Un largo sueño.
Han pasado 8 horas desde que he despertado. Hace aproximadamente 1 hora vino una doctora, se llama Carolina. Según ella, lo que me paso fue solo los efectos secundarios de la paliza que me dieron esos 5 hombres.
-Veo que ya despertaste.-
-¿¡Eh!?-
Entro carolina sin previo aviso.
-Realmente me sorprende de que sigas vivo, más que ella salido a los 3 días y aun peor que quieras hacer esfuerzo físico.-
-No es nada.- <En realidad sigo sorprendido, incluso más que ellos, de que mi cuerpo siga "estable">
-Bueno, eso que tus llamas "nada" nos tiene muy sorprendidos, no solo a los doctores, sino también a los científicos que se encuentran en todo el país. Todos quieren hablar y estudiarte, niño héroe.- Termina la frase con una leve sonrisa en los labios, a lo que respondo haciendo lo mismo.
-Bueno, creo que te dejare descansar por unas horas, después vendré a ver cómo te encuentras.-
Carolina se retira y me quedo solo en la habitación.
Ahora que lo pienso, ella tiene mucha razón, ¿Como sigo vivo después de todo esto?
<-No, agradécele a él.->
<¿..?>
<¿Quien es "él">
Intento hacer memoria, buscando alguna otra pista o indicio que me pueda ayudar a descubrir la identidad de aquel ente.
<Piensa, ¿Quien me pudo ayudar en esto? ¿Quien fue el que me salvo?>
-¡¡Mierda!!-
El dolor a empezado otra vez. Me recuesto para intentar calmarme y ver si el dolor cesa. Pero esta vez no resulto, incluso aumento.
Mi vista se empaña, como el parabrisas de un auto un día de lluvia. Mis fuerzas se van otra vez y sin darme cuenta, termine en el mundo blanco de nuevo.

-Muy bien, ¿Ahora qué quieres "voz misteriosa"?-
-Ah, parece que te has dado cuenta de quién soy, ¿O solo lo dices como un intento de sarcasmo o insulto?-
-Dime "voz" ¿Cómo te llamas"?-
-Ya te lo dije la primera vez que nos vimos, "si tu no lo sabes, yo tampoco".-
-Respuesta incorrecta.- Le grite mientras ponía una sonrisa de arrogancia y astucia.-
-Entonces, dime cual es la respuesta.-
-Kuyén.-
-ja.- Una risa se escucho en ese escenario blanco y vacio.
-Ya no finjas, eres mi "yo" interior, ¿O quizás mi subconsciente?- Mi sonrisa se hacía más notoria.
-Al parecer ya lo sabes.-
Partículas de luz se están juntando y tomando forma frente a mí.
-Tal parece que tenía razón, pero no te esperaba así.-
Efectivamente era yo, pero un yo del pasado, uno que era inocente y bueno con toda la gente, alguien que intentaba hacerse amigo de todo el mundo sin importarle los problemas que lo empezaban poco a poco a rodear.
-¿Sabes? pensé que tu ya no existías, desde aquel trágico hecho.-
-Bueno, es natural que lo pienses, si has intentado eliminarme de tu ser desde aquel fatídico día en el que perdimos a nuestro hermano.-
-¿Me puedes decir para que me trajiste aquí? No creo que cada vez que me duerma venga a parar a este mundo de ilusiones y pensamientos que puedo llamar mente.-
-Como siempre, tan analítico y certero en tus deducciones.-
-Ya dime, no tengo todo el día.-
-Bueno, te lo diré sin rodeos...-
-...-
-!Tu mente está hecha un caos!-
-Dime algo que no sepa.- Digo algo enojado y decepcionado.
-Es mucho peor de lo que tú piensas.-
-¿Qué...?-
-Mira allí.- Señala hacia la derecha, a lo lejos, se puede distingue la silueta de una ciudad.
-¿Una ciudad?-
-Sí, esa es la construcción de tu mente. Sin eso, tu no serias más que un animal que solo sigue sus instintos.-
-¿Y? ¿Qué sucede con eso?-
-Todo el caos que han generado los hechos recientemente ocurridos han causado que muchos pensamientos se volvieran violentos, ocasionado destrucciones y caos en la ciudad.-
-¿Que pasara si esto sigue así?- Le pregunto a sabiendas de cuál sería la respuesta.
-Tu mente será destruida y ya no tendrás conciencia. Solo quedara tu cuerpo, el cual se moverá por instintos básicos, atacara a todo el mundo, comerás lo que puedas, etc., etc. ¿Para qué preguntas algo que seguro ya sabes?-
-Simplemente para confirmarlo.-
-Desgraciado.-
-Bueno, ¿Como puedo detenerlos?-
-De la manera más cliché del mundo.- Responde riéndose.
-Peleando como demente.-
-Exacto.-
-Bueno, mejor empecemos y así terminaremos más rápido-
-¡Espera!- Me grita mi otro yo mientras me detiene agarrándome del hombro derecho.
-¿Que pasa? Me trajiste aquí para esto, ¿No?-
-No exactamente...-
-¿Entonces?-
-Solo te lo podía mostrar. Ya no queda más tiempo por hoy.-
-¿¡QUE!? ¿¡Por qué!?-
-El tempo se ha acabado.-
Mi otro yo hace una reverencia mientras se desvanece junto a ese extraño mundo al que llamare mi mente.

Despierto en la sala del hospital, agarro mi celular para ver qué hora es.
< 9 a.m.>
Ahora entiendo porque se había acabado el tiempo.
<7 horas durmiendo en ese puto sueño que solo duro como 8 minutos.>

-No sé si estará despierto, espera aquí-
-Claro.-
Se escucha una charla de Carolina con alguien a quien no le puedo reconocer la voz.
-Kuyén, ¿Estas despierto?-
Con voz tranquila le digo que sí.
-¿Puedo pasar?-
-Claro.-
-Con permiso.- Carolina abre la puerta y dejando medio cuerpo fuera y mirando hacia el pasillo le dice a alguien que puede pasar.
-Kuyén, tienes una hermosa visita.-
-¿...?-
Saskia entra a la habitación y en mi mete solo retumba una frase.
<No tengas contacto con nadie importante por lo menos por 2 días>

-¡¡Sal de aquí!!- Le grito a Saskia con una rabia inexplicable .
Las dos se asustan, y Carolina, muy impresionada por mi comportamiento inusualmente violento, le dice a Saskia que salga rápido del cuarto.
-¡Kuyén! ¿¡Que paso!?-
-¡No la dejes entrar!- Le digo con mucha desesperación y enojo.
-Bueno, pero ya cálmate. Respira hondo y relájate un poco.- Me dice en un intento de calmarme.
-Gracias.- Le digo mientras me tranquilizo.
-¿Me puedes decir que paso?-
-No sé cómo explica...-
-¡Kuyén!-
El dolo a empezado otra vez.
<Tal parece que es muy tarde, mi yo tenía razón.>
Otra vez he caído en un sueño profundo.
-¡HAZLO!-
<¿...?>
-¡HAZLO!-
-¡HAZLO!-
-¡HAZLO!-
Muchas voces empiezan a gritarme que lo haga.
Este no es el mundo de siempre. Este es completamente negro, siento que estoy cayendo hacia el vacio mientras esas voces me gritan aturdiéndome y bloqueando mis pensamientos.
Al fondo puedo distinguir la ciudad. Se ve que la están destruyendo, tal parece que mi otro yo tenía más razón de la que pensaba.
Mientras caigo puedo distinguir las figuras que están haciendo los destrozos.
Uno de ellos es uno de los ladrones que derrote de dos golpes, el otro es el que quería violar a Saskia, y un tercero que no reconozco de nada pero se ve como uno de esos estereotipos que tengo de los ladrones de mierda que son estos.
Entrando a lo que sería el mundo blanco, a punto de caer en medio de la ciudad, se empiezan a unir las partículas de luz de nuevo.
-¡Que te dije de no mantener contacto con nadie importante!- Me reclama gritando mi otro yo.
-Ya lo sé, pero no pude hacer nada para evitarlo.-
-Bueno, ya no importa. Solo nos queda encargarnos de esto antes de que sea muy tarde.-
Mi otro yo me agarra del hombro y un aura blanca me rodea.
-¿Preparado?-
-¿Que?-
Alas blancas se despliegan desde mi espalda.
-Muy bien, ahora baja en donde quieras y prepárate a luchar.-
Cayendo cerca del centro de la ciudad, empiezo el rumbo hacia el más cercanos de esos 3. A cada paso que doy, el aura blanca va desapareciendo.

-Por fin uno.- Me encuentro con el que derrote de dos golpes.
-Esta vez te derrotare de un golpe.- Le grito mientras me acerco corriendo hacia él.
Mierda, falle. Justo cuando le estaba por dar el golpe, el se movió rápidamente hacia la derecha esquivándolo y aprovecho que use mas fuerza de la que debía para atacarme por la espalda. Me agacho para esquivar el golpe y doy una patada de 180° intentando hacerlo caer, pero el salta e intenta pegarme una patada en el rostro mientras esta en el aire. Con el brazo izquierdo bloqueo rápidamente su pierna, la cual agarro con mi mano izquierda, a lo que él responde dando una contra-patada con su pierna izquierda, la que bloqueo de nuevo pero con mi brazo derecho. Esa segunda patada causo que perdiera un poco de equilibrio, ya que estaba agachado, el lo nota y aprovecha para intentar darme un puñetazo en pleno rostro. Apoyando la espalda en el piso, logro darle una patada en su espalda antes de que él me golpee.
La patada que le di lo mando por lo menos 2 metros lejos mío. Me levanto del suelo y tomo mayor distancia.
<¿Pero qué está pasando? La otra vez lo derrote de dos golpes, no puede ser que sea tan fuerte.>
El se levanta y, con cara de puro odio, se dirige corriendo con los brazo extendidos hacia mi dirección.
-No lo lograras.- Le digo mientras empiezo a correr en zigzag hacia él.
-NO TE CREAS.- Me grita con una voz espeluznante.
Él empieza a hacer lo mismo que yo. En el momento que nos encontramos frente a frente, nos damos mutuamente un golpe en la cara. Salimos volando, por lo menos, 4 o 5 metros al lado contrario.
<Ya se, como esto es mi mente, en teoría, puedo crear cualquier cosa que quiera>
Usando un poco de "lógica", si se puede llamar así a lo que estoy haciendo, imagino que hay un pozo infinito justo debajo de él.
Él se levanta y corriendo se dirige hacia mí.
<¡¡¡Mierda, mierda mierda!!! Tal parece que eso no funciona>
El tipo esta delante mío, piensa remeter con un puñetazo. Con mi mano derecha agarro su puño, pero este empuja mi brazo y me da en la cara.
La fuerza del golpe fue impresionante, no se si no me habrá tirado algún que otro diente.
<Creo que esta vez no voy a poder ganarle>
-¿Que no? Entonces ¿por qué lo venciste la otra ves?-
Una voz interrumpe mi pensamiento.
-En el mundo real no era tan fuerte ni rápido.-
-Aquí tampoco, el solo es el reflejo de uno de tus problemas.-
-Desea que...-
-Sí, mientras más miedo y mas difícil veas el superarlo, más fuerte se hará.-
-¡¡Ya se!!-
Sin que él se dé cuenta pongo mi pie en su estomago. Con una patada lo empujo unos 2 metros lejos de mi.
-¡¡Muy bien!!- Grito efusivamente. -¡¡Es hora de que de vuelta esta partida!!-
Ya de pie, me dirijo corriendo hacia él. Apenas al llegar lo recibo con un puñetazo en su rostro y una patada en las costillas derechas.
Lo mando a volar contra una pared a 6 metros de mi. Con mucha mayor velocidad que antes me dirijo corriendo hacia él que aun sigue en el piso.
Agarrándolo de el cuello de la remera que lleva puesta, lo levanto por lo dejando su pecho frente a mí. Lo suelto y con un puñetazo en el estomago lo mando otra vez contra la pared, la cual ya quedo con un cráter de las 2 veces que se estrello contra ella.
Para finalizar, lo levanto hasta que queda de rodillas, y con su cabeza mirando a la mía le digo:
-¿Ves lo que pasa cuando te metes con kuyén el indestructible?-
-ja.- Deja soltar una risa soberbia.
-¿¡De qué demonios te ríes!?- Le grito enojado. -¿No ves que estas a punto de morir?-
-No importa si yo muero.-
-¿...?-
-¡No podrás ganarle!-
-¿A quién te refieres?-
-El es mucho más fuerte que tu, que yo, que todos en este patético universito tulló.-
-¡Que me digas quien es te dije!-
<¡Hazlo!>
Una voz me grita que lo haga.
-No importa que tan fuerte seas, ni que tan hábil o rápido, nunca podrás ganarle.-
-¡¡¡CALLATEEEE!!!- Grito y sin darme cuenta mi puño había atravesado su cuerpo.
<Bien hecho.>
Esa voz, esa horrible voz...
Sin darme cuenta, el cuerpo que fue asesinado por mi propio puño empieza a convertirse en humo negro y desvanecerse ante mis ojos.
Caigo de rodillas al suelo pensando... pensando que le quite la vida a alguien...
Lo hice con mucha ira y placer... realmente disfrute matarlo... ¿Realmente lo hice?

En ese momento, y sin que yo le preste atención, luces empiezan a unirse a mi lado, era mi otro yo que vino a buscarme.
-¿Que paso?- Me pregunta el un poco preocupado.
-Y-yo... yo mate a alguien por gusto.-
-¿Qué? ¿A qué te refieres?-
-A el tipo con el que estaba peleando. ¿A quién más?-
-¿Solo por eso?-
-¿¡Como que solo por eso!? Yo...-
-Tranquilo, el solo era un problema, no era un ser vivo.-
-¿Que?-
-Ya te dije, ellos son la forma humanoide de tus problemas, no son personas vivas.-
-...-
-Solo son la acumulación de miedos, estrés, nervios, etc.-
-...-
-Bueno, ya vámonos, todavía hay que deshaceros de 2-
-...Si...-
Levantándome del suelo, y con la mirada en el piso, tomo rumbo junto a mi otro yo en busca de los 2 restantes.
Empezamos a trotar mientras cruzamos las calles en busca del 2°. Calle tras calle, todo se ve igual, el mismo fondo, los mismos colores, las mismas sensaciones, todo se repite una y otra vez.
Mientras cruzamos unas cuantas calles antes de llegar a donde los vimos por ultima ve, me pongo a pensar.
<¿Realmente no mate a nadie?>
<¿Por qué lo disfrute tanto?>
-Ya casi llegamos.- Grita mi otro yo, a lo que yo doy caso omiso.
<Tengo demasiadas dudas, pocas respuestas y muchas... muchas inquietudes e inseguridades.>
-¡Hey!-
-¿Si?-
-Hay que doblar a la izquierda y llegaremos.-
<Ya no hay tiempo para eso. Tengo que concentrarme en el hoy y el ahora, o de lo contrario puede que muera>

Llegamos a la zona donde los vimos por última vez. Tal parece que se fueron.
-No hay nadie...- Un golpe en mi espalda que me alejo 4 metros de donde estaba tirándome al piso, interrumpiéndome.
-¿¡Quien carajos fue!?- Grito mientras me levanto muy enojado.
Hay dos tipos: uno es el que intento violar a Saskia y el otro no lo reconozco.
-Te vamos a matar.- Dicen al unisonó.
Sin darme cuenta mi otro yo ya estaba a mi lado.
-¿Preparado?- Le digo a mi otro yo sin sacarle la vista de enfrente a esos 2.
-¡Si!-
-¡Vamos!-
Ambos corremos hacia ellos, una de ellos, el que intento violar a Saskia, intenta envestirme. Le respondo con un rápido movimiento hacia mi derecha y antes de que pueda hacer algo, le doy una patada en plena columna vertebral.
-¡Toma esto por hijo de puta!- Grita alguien atrás mío.
Mi otro yo bloquea con sus brazos el puño del otro que se dirigía hacia mi cabeza.
-¡Ahora!- Le grito a mi otro yo quien le levanta mas los brazos al el tipo.
Con un rápido movimiento le doy un puñetazo en la boca del estomago, con más fuerza de lo que me creía capaz. Lo mande contra una pared a 10 metros de donde estaba.
-No te escaparas tan fácil.- Le digo mientras con velocidad voy hacia él para darle el golpe final.
-¿¡Que!?- De repente un puño aparece a mi lado derecho de mi cara.
Salgo disparado hacia la izquierda unos 2 o 3 metros. Mi cara ya está sangrando, y un poco de sangre sale de mi boca. Me la limpio con la mano y me levanto.
Mi otro yo está peleando contra el que me acaba de golpear. yo aprovecho que el otro todavía no se levanta y empiezo a correr hacia el otra vez.
Una vez cerca, salte, forme un puño con mis dos manos y con toda mi fuerza baje de golpe y lo golpee en la cabeza.
Cayó al piso, "muerto", y como el otro, desapareció.
-Ya solo quedas tu.- Le dije al que estaba todavía peleando con mi otro yo.
Una sonrisa muy macabra se estaba formando en mi rostro.
<Hazlo.>
<¡Hazlo!>
<¡¡Hazlo!!>
Esa voz de nuevo, pero esta vez soy consciente de que la estoy escuchando, y le haré caso con gusto.
-¡Despídete de este mundo!- Le digo al pendejo.
Con un movimiento rápido quedo entre medio de él y mi otro yo.
Con vista a su estomago, le doy 5 golpes contundentes, que creo que le rompieron varios órganos vitales y algunos huesos, y lo levanto por lo menos 20 centímetros por cada golpe. Finalizo la ráfaga con un puñetazo con más fuerza de la que debía en su rostro. Salió volando unos 20 metros en el aire.
<¿Que pasa con mi fuerza?>
Mientras cae yo utilizo una técnicas de parkour que me enseño Alex para saltar y agarrarlo en plena caída.
<¿Como puedo hacer esto sin esfuerzo y casi subconscientemente?>
Agarrándolo de la pierna lo empiezo a dar vueltas y antes de llegar al piso lo lanzo arriba otra vez, apenas yo toque el piso me impulse y llegue hasta el. Lo agarre del brazo y tirándolo un poco para abajo, le doy una patada en pleno estomago y con esa fuerza su cuerpo se estrella contra el piso.
<¿Que pasa conmigo?>
Humo negro empieza a rodear mi pierna y dirigiéndose al cielo se desvanece poco a poco.
<Muy bien hecho.> Esa voz me vuelve a hablar.
Mi otro yo se acerca y me pregunta si es que escuche a las voces.
-Sí, si lo hice.-
-¿Pero no te dije específicamente que no lo hagas?-
-Es que no lo pude controlar.-
-Ese es el punto. Si no lo controlas, será devastador para ti y para quienes te rodean.-
-¿Por qué?-
-Esas voces empezaran a tomar el control de tu mente, y luego de tu cuerpo.-
-¿Y? ¿No viste que me ayudaron a derrotarlos?-
-Sí, pero solo son instintos asesinos, si no los controlas, pronto empezaran a afectar a tu cuerpo físico y no sabes a quien puedan dañar.-
-...-

-Si eso ocurre, tu ya no tendrás control de tu cuerpo y ni de tus acciones, y quedaras en un...- -LARGO SUEÑO-

CAPITULO 4: Consecuencias.

CAPITULO 4: Consecuencias.
Ya en la escuela, y mientras pasan las horas, mi cuerpo empieza a empeorar.
<¿Por qué me duele tanto? Ayer estaba mucho mejor.>
-¿Te sientes bien?- Alex interrumpe mi pensamiento con una cara de preocupación que hasta un siego la vería.
-Sí, ¿Que te hace pensar lo contrario?- Le digo fingiendo que el dolor que siento internamente no existe.
-¿Cuanto falta para que termine el día?- Digo un poco nervioso.
-¿Realmente te sientes bien? Estas actuando raro, muy raro.-
-¡Que me siento perfecto!-
-Bueno, bueno, lo que tu digas.- Me dice Alex intentando calmarme.
-Y faltan 2 horas para que termine el día de hoy.- Dice Saskia entrando a la conversación.
-¿Desde cuándo llegaste?- Le digo mientras mi nerviosismo va aumentando notoriamente y el dolor se acrecienta.
-Realmente no estás bien. ¿Por qué no llamas a tu casa paz...?.-
-¡Me siento bien, maldición!- Les digo ya con enojo en mi vos.
<El dolor no cesa, y mi mente está empezando a ser afectada>
-Me voy, nos vemos luego.- Les digo a esos 2 mientras camino a un lugar apartado.

<¿¡Por qué!? ¿¡Por qué no se va este dolor!?>

El día termina y así como así el dolor cesa.
-Kuyén, recuerda que tenemos entrenamiento hoy.- Dice Alex mientras se despide.
-¡Claro!- Digo haciendo lo mismo.

-Ya podemos irnos.- Dice Saskia quien está a mi lado desde no se qué momento.
-¿Qué? ¿Acaso necesitaba tu permiso?-
-¡Claro!, ¿¡O me ibas a dejar sola aquí!?- Me responde con un muy notable desagrado y desprecio hacia mi persona.
-¿¡Y por qué estoy obligado a esperarte para acompañarte!?-
-¡Porque! P-Por qué. eh, bueno, yo- Empieza a bajar la voz y fijar la mirada al piso mientras se vuelve a apenar como la otra vez.
-Ahí vas otra vez. Ya te apenaste.-
-Claro que no.-
-Estoy empezando a tener sospechas de que te gusto.-
-¡Que idioteces dices!-
Ella me golpea en el brazo derecho. Fui empujado fuertemente contra un árbol que había a la izquierda.
-¿¡E-estas bien!?- Me pregunta Saskia con preocupación y nervios.
-S-si, no te preocupes. Eres muy débil como para hacerme daño.-
-¿Que dijiste?-
-Nada, nada.-
<Aunque diga eso, ese golpe me dolió más que muchos otros que recibí en el pasado.>

-K-Kuyén, ¿Te sientes bien?-
-¡¡Ya te dije que sí!!-
-¿Por qué tanta preocupación por mi? Después de todo, nos conocimos hace poco.- Le respondo calmándome un poco.
-¿No es normal que me preocupe por la persona que muy posiblemente me salvo la vida? Además, siente que te la debo.-
-No fue nada. Eso solo lo hice porque quise, no es como si me importaras.-
-¿P-por qué me salvaste?-
- Ya te lo dije. Lo hice porque quise, no soporto a las personas como él. -
-Entonces, ¿Por qué..?-
-¡Ya basta con tantas preguntas!-
-Camina el resto sola a tu casa. Yo me voy.- Le digo y tomo un camino diferente mientras acelero el paso.

-Realmente no estás bien, Kuyén.-

Llego a mi casa, dejo las cosas, como de costumbre, y me acuesto.
<Ese dolor. ¡Otra vez no!>
Un dolor punzante recorre todo mi cuerpo, causando que este se paralice.
El sueño me invade, y con mi cuerpo paralizado no tengo otra cosa que hacer más que dormir.

Los sonidos del timbre me despiertan. Miro mi reloj veo que ya son las 4:30 Pm
<Un momento... ¡Mi cuerpo ya responde normalmente, y el dolor se fue!>
Me levanto y me dirijo hacia el portero eléctrico.
-¿Hola?- Pregunto hacia una persona, que supongo yo es Alex.
-¿Bajas o no?- Efectivamente era Alex.
-Ya voy.- Le digo con pereza.
Bajo a abrirle y lo hago subir al departamento.
-Espera a que me cambie y luego entrenamos. ¿Está bien?-
-Claro.-
-Listo, vamos.-

Ya en el patío del edificio (el cual es muy grande), empezamos a entrenar.
Luego de los calentamientos, y ya preparados, empezamos con la práctica de combate libre.
-¿Listo?- Le pregunto.
-¡Listo!-
Proyecto una cantidad considerable de fuerza en mi puños derecho.
<¡NO!>
Al intentar golpear a Alex (quien estaba con la guardia en alto), mi cuerpo se debilito mucho y apenas llegue a acercarme. Caí arrodillado al suelo.
-¡Kuyén! ¿¡Estas bien!?-
-No te preocupes, no fue na...-
Un chorro de sangre sale de mi boca con gran rapidez hacia el piso el cual queda manchado.
<No, no puede ser>
Mis nervios, mis temores y mis miedos más profundos. Todos aumentados a niveles que no creía que fueran posible.
<¿¡VOY... A... MORIR!?>
Ese pensamiento me destruía la mente, paralizando mi cuerpo y dejándome ese cuadro terrorífico que es el ya casi indistinguible piso de color gris, manchado con una gran cantidad de mi sangre.
Sin poder decir ni hacer nada, solo espero ese momento final, ese hermoso reencuentro con seres que amo, y esa despedida de otros que extrañare.
Ese cuadro de horror de color rojo, poco a poco va cambiando. El rojo de mi sangre empieza a tornarse más claro, hasta llegar al punto de ser completamente blanco.

-Conque otra vez aquí, ¿Eh?- Esa voz otra vez.
-Ya me lo esperaba, después de todo, solo tienes 14 años.-
-¿Que quieres decir?-
-Por favor, no me digas que pensaste que podías sobrevivir a una pelea como esa y recuperarte tan rápido.-
-Bueno, debo admitir que me sorprendí.-
-Ay por dios, eres muy vanidoso ¿Sabes?-
-Ve al grano por favor.-
-Lo que pasa es que tu estas casi muerto, pero gracias a que eres fuerte, pudiste "curarte" un poco más rápido, lo suficiente para sobrevivir. Pero a consecuencia, tu cuerpo ahora está sujeto a tu mente y tu energía (tanto física, mental y espiritual). Tienes que descansar, y no moverte por 2 días mínimo, además de no comunicarte con nadie importante, por lo menos hasta que tu mente y sentimientos se estabilicen de nuevo.
-¿Que quieres decir? Pero si ayer me sentía perfecto, incluso mejor que antes de pelear contra esos hombres.-
-¿Recuerdas la noticia de alerta?-
-Sí. ¿Pero qué tiene que ver con esto?-
-Esa noticia te desestabilizo mentalmente.-

< Estoy muy consciente que en mi estado actual, soy muy débil como para enfrentarme a ellos.>

-Veo que ya lo entendiste.-
-Ya entendí, pero...-
-¿Pero qué?-
-¿Podre sobrevivir ahora?-
-...-
-Claro, esto solo te da la ventaja para quedarte solo y tranquilo esos 2 días que necesitas para recuperarte.-
-Bueno, creo que ya es hora de que te vayas.-
-Bien, y gracias.-

-No, agradécele a él...-

Despierto en el hospital, en una habitación blanca (casi tan blanca como ese mundo).
<Tal perece que esa voz tiene razón.>
Observo mi alrededor y no encuentro ningún signo de que alguna persona esté aquí.
<Es raro que no haya un medico.>
Observando la habitación, logro ver un reloj en la pared.
<Con que 5 horas, ¿eh?> <Ahora entiendo porque no hay nadie.>
Ya luego de evaluar mi situación, decido descansar y así lograr tranquilizarme un poco.
<Esto es increíble.> Recordando cosas que dije en el pasado me doy cuenta.
<Solo soy un hablador.>
< Ya te lo dije. Lo hice porque quise, no soporto a las personas como él.>

<Que idiota soy. Realmente lo hice porque así mi conciencia lo quiso.>
<Aunque lo quiera negar, aunque quiera olvidar a ese yo del pasado, no lo puedo evitar.>
-¡Cual es mi lugar en este mundo?- Le pregunto la nada mientras busco alguna respuesta o señal.
<El dolor empieza otra vez. Sera mejor que me calme y deje de pensar en ello.>

-Ja. Conque estas son las consecuencias.-