CAPITULO 6 PARTE 1: Desafíos
-Muy bien.- Dice mi otro yo como intentando cerrar ese tema.
-Es hora de que despiertes y descanses un poco.-
-¿Que pasara con los destrozos hechos en la ciudad? ¿No se supone que es mi
mente? No vaya a ser que por romper paredes y edificios me vaya a borrar la
memoria o perder el control.-
-Tranquilo, no va a pasar nada de eso. ¿Acaso no lo ves?-
-¿...?-
Edificios, calles, paredes, postes de luz, todo a mi alrededor se desvanecía
y se unían como pequeños fragmentos de luz blanca en las partes destruidas de
la ciudad, reparando y dejándolo como si nada hubiera pasado.
-¿Ahora lo ves?- Dice mi otro yo.
-Mientras tu estés tranquilo, la ciudad y sus pensamientos y recuerdos volverán
a la normalidad.-
-Increíble.- Digo bastante asombrado de lo que ocurre a mi alrededor.
Partículas de luz tan blancas como la nieve se juntan y dirigen hacia las
paredes destruidas debido a las peleas anteriores.
Mi yo se me acerca y me dice que ya es hora de que me valla de este mundo.
La misma aura blanca me rodea mientras ese kuyén que apenas logro
relacionar conmigo se desvanece. Luz blanca y brillante me ciega, sin darme
cuenta despierto en la sala del hospital.
<Creo que se termino por hoy.>
TOCK TOCK TOCK
Se escucha el sonido de alguien tocando la puerta.
-Kuyén, es tu amigo Alex- Se escucha a Carolina del otro lado de la puerta.
-¿Lo puedo dejar pasar?- Pregunta con un poco de miedo.
-Claro.- Le digo animado.
Carolina abre la puerta y entra a la habitación, detrás de ella entra Alex
quien parece feliz de verme despierto.
-¿Como te sientes?- Pregunta Alex.
-Mucho mejor.-
-Me alegra.-
-Sí, se nota que su condición física es perfecta.- Acota Carolina.
-Pero...- Carolina baja la mirada al piso y su cara toma una expresión de preocupación.
-¿Pero qué?.- Pregunta Alex un poco asustado.
-Lo que me preocupa es su estado mental.-
-¿¡...!?- El rostro de Alex cambia rápidamente a uno de sorpresa y preocupación.
-¿¡QUE QUEIRE DESIR CON ESO DOCTORA!?- Grita Alex muy exaltado.
-Bueno... hace unas horas...-
-¡No le digas!.- Le dije apresuradamente a Carolina.
-¿¡Kuyén!?- Dicen los dos al unisonó con intriga de lo que acabo de decir.
-Bueno, dejemos eso de lado. ¿Cuando voy a salir de aquí?-
-¿Después de lo que acabas de decir piensas te que voy a dejar que te
marches?-
Carolina toma una cara de indignación enorme.
-Como sea. Kuyén, tu madre vendrá en unos minutos. Intenta no actuar como
ahora.- Me dice Alex como tranquilizándose.
-Ok.- Le respondo.
-Tengo que irme.-
-Yo también.- Dice Carolina.
-Nos vemos luego.- Les respondo.
Otra vez solo, creo que ya le tome la costumbre a la soledad.
<Por fin voy a volver a ver a mi madre después de varios días.>
Mi madre trabaja mucho, es normal que no pueda venir a verme, ya que es
ella la única que mantiene toda nuestra economía familiar.
<Tengo ganas de verla.>
drrýn. drrýn.
Escucho el sonido de lo que puedo reconocer como mi celular.
<¿Donde estará?>
Siguiendo el sonido del celular, me levanto de la cama y lo busco.
-Aquí estas.-
Lo encontré adentro de un cajón de la cómoda en mi habitación.
<¿Un mensaje?>
Saskia:
Kuyén, ¿Que fue lo de hace
rato?
¿Por qué gritaste? ¿Que te pasa?
Por favor responde.
Kuyén:
¿Como conseguiste mi numero
de celular?
Tu me diste el tuyo pero yo nunca te pase el mío.
Tu me diste el tuyo pero yo nunca te pase el mío.
Saskia:
Alex me lo paso.
Pero dime, ¿Que fue lo de
hace rato?
Kuyén:
Ah.
Y nada de tu incumbencia.
Saskia:
¿Como que no? Casi me hechas a
patadas de ahí.
Kuyén:
...
Termino la conversación con ese mensaje.
<Tal parece que me eh estabilizado. Eh visto a Alex y hablado con Saskia
y no me colapse. Eso es un avance.>
TOCK TOCK.
TOCK TOCK TOCK.
<Por la forma de tocar la puerta, seguro es mi madre.>
-Adelante.- Digo mientras espero con ansias que sea ella.
-Hola hijo. ¿Como te sientes hoy?.-
-Bien.-
-¡Que bueno! Estaba muy preocupada por ti.-
La charla siguió unas horas, unas agradables y pacificas horas que quisiera
que nunca terminen.
-Nos veremos mañana hijo. Te amo.-
-Yo también mama.-
Ella se retira del cuarto y con ella se va esa paz que hace mucho que no sentía.
<Bueno, ya es hora.>
Me acuesto intentando volver a entrar a ese mundo para hablar con el Kuyén
pasado.
Recostándome y serrando los ojos con fuerza empiezo a perder conciencia de
el mundo a mi alrededor.
-¿Que haces aquí?- Me pregunta mi yo de este mundo.
-Vine a preguntarte algo.-
-¿¡Entonces ya puedes venir a voluntad!? No creí que lo lograrías tan
pronto.-
-Sí, no es difícil.-
-Bueno, dime que me querías decir.-
-¿Quienes son mis verdaderos enemigos?-
-¿A qué te refieres?-
-Se que no van a ser solo estos enemigos "menores", supongo que
siempre los tuve y tú te encargabas fácilmente. Tiene que haber algo mayor detrás
de todo esto.-
-Impresionante. Se nota que "Inteligencia" todavia esta contigo, y que
un poco de "Instinto" sigue de nuestro lado. Esa es una muy buena
noticia.-
-¿A qué te refieres exactamente?-
-Ya lo veras con tus propios ojos.-
-¡Espera! ¡Tu dijiste que escuchaste voces la ultima vez! ¿¡Eso fue
cierto!?-
-Sí. ¿Por qué?-
-Perfecto.-
-¿...?-
-Tal parece que "Locura" no está de su lado.-
-¿¡Me puedes explicar que está pasando!?-
-Por ahora solo déjame decirte que tienes por delante...-
-¿...?-
-¡DUROS DESAFÍOS!-
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