CAPITULO 3: Sentimientos muertos.
Recostado sobre la cama de un cuarto de hospital, me encuentro rodeado
de gente: periodistas, doctores, amigos y madre.
¿Te encuentras bien? y ¿Como has hecho para derrotar a los 4 y sobrevivir
al jefe de la banda? Son las preguntas que más circulan en la habitación.
-¿Podrían dejarme en paz? Necesito descansar.- Les digo a todos.
Mientras se retiran del cuarto, distingo cerca de la puerta un rostro
peculiar.
-¿Que haces aquí?- Le pregunto.
-Vine a verte. ¿Que mas podría venir a hacer?- Me responde con un poco
de sarcasmo y alegra, supongo yo, porque la reconocí.
-¿Como me encontraste?-
-Saliste en todas las noticias. El niño héroe que salva a 8 chicos de el
grupo más peligroso de todo el país.-
-Como exageran.- Le digo con tono alegre.
-Pero al fin y al cabo es cierto.- Me lo dice con el mismo tono alegre y
un poco burlón.
-Pero igual. ¿Por qué viniste?-
-Solo quería asegurarme que la persona que me salvo estaba bien.-
-Gracias... Saskia-
- ... -
-Ah, antes de que me vaya, toma esto.- Me da su número de celular y su
perfil.
-Quiero estar en contacto contigo.- Me dice y se marcha.
-¿...?-
<Creo que será mejor que descanse>
A pasado todo un día sin darme cuenta, y los doctores se sorprenden de
lo rápido que mi cuerpo se recupera, parece que mañana me darán el alta. Qué
suerte que esto paso un viernes, tal parece que no me retrasare en clases.
Antes de irme de hospital, el doctor Enrique me dice que no me sobre
esfuerce o mis herirás empeoraran, ya que mis huesos no están total mente
recuperados si reciben un golpe fuerte se romperán. Salgo caminando junto a mi
madre y a Alex quienes me ayudan en el trayecto de los pasillos del hospital, pero
al salir... Muchos reporteros y periodistas haciéndome preguntas y tapando el
paso hacia mi casa. Dejándolos de lado tomamos un taxi y nos dirigimos a casa
(a 7 cuadras del hospital y 8 del colegio).
Cuando llego, voy directamente a mi cuarto, agarro la netbook y me
acuesto. Empiezo a buscar a Saskia. No fue difícil encontrarla, ya que, como
yo, casi nadie tiene su mismo nombre. Le envió la solicitud de amistad, ya con
eso hecho, decido apagar la maquina e irme a dormir.
A la mañana siguiente me levanto y visto para irme a la escuela. Cuando
llego, todos me miran intrigados, con asombro y admiración, como si fuera un
héroe, pues así me ha anunciado las noticias en todo el país. Muchos me
preguntaban que paso, y como hice para resistir y recuperarme tan rápido. Yo
simplemente paso de responder esas cosas y me voy con Alex.
-Que rápido te recuperas.-
-Pues no del todo, acuérdate que todavía no puedo forzar mis músculos o
huesos porque me podría hacer un daño mucho mayor.-
-Sí, pero ayer todavía no podías caminar bien, y mírate ahora, como si
nada.-
-Tienes razón. Ja ja ja ja.-
-Ja ja ja ja.-
Toca la campana, vamos a la formación y de ahí a las aulas.
-Alumnos, hoy tendremos un nuevo estudiante en este curso. Pasa por
favor.-
No puede ser.
-Hola, mi nombre es...-
<Es...>
-Saskia.-
<Saskia.>
-Toma asiento por favor- Dice el profesor.
Ella se sienta en el pupitre de mi derecha, el cual estaba vacío hasta
hoy.
-¿Que haces aquí?- Le pregunto.
-¿Qué? ¿¡Que haces tú aquí!?-
-Eso no responde mi pregunta.-
-Me cambiaron de colegio porque me mude muy cerca de aquí.-
-Creo que me estas siguiendo.-
-No te creas tan importante.-
-Bueno, no importa.-
-Bien.-
El día pasa y llega el ultimo recreo antes de irnos.
-Saskia, explícame bien cómo fue que terminaste sentada a mi lado.-
-Siendo sincera, ni yo lo sé.-
-Hey ustedes dos...- Dice Alex mientras se acerca a nosotros. -Tal
parece que ya se conocían.-
-Sí, la salve de un violador, cundo estaba yendo a casa hace unos días.-
-¡Salvarme! Ja. ¡Yo no necesitaba ayudad e nadie!-
-Y por eso estabas ya casi desnuda. ¿eh?-
-Vaya, vaya, ya veo que se llevan muy bien.-
-¡Si ¿No se nota?!- Decimos Saskia y yo al mismo tiempo con un poco de
rabia en nuestras palabras.
-Bueno, ¿Podrías presentarme correctamente?- Dice Alex.
-Como quieras.- Respondo. -Saskia, el es Alex, mi mejor amigo. Alex,
ella es Saskia, la niñita llorona que no se sabe defender de un gordito
debilucho.-
-¡¡HEY!!- Me grita Saskia.
-Je je. Un gusto conocerte Saskia.- Dice Alex con alegría que no puede
contener.
-¿Por qué tan alegre?- Le digo con notable extrañes.
-Nada, nada, olvídalo.- Responde con una sonrisa nerviosa. -Nos vemos
luego.-
<¿Que le pasara ahora?> Me pregunto mientras lo veo alejarse.
El recreo termina y así como si nada también el día.
Salgo de la escuela junto a Alex y Saskia. Ya en la esquina de la
escuela me despido de los dos y me dirijo a mi casa.
-¿Vas a seguirme todo el tiempo?- Le digo a Saskia quien está detrás de
mí.
-¡Estoy yendo a mi casa!- Me responde dirigiendo la mirada al piso.
Sin decir nada sigo caminando mientras mi acelero mi paso, a lo que
Saskia responde haciendo lo mismo.
-¿¡Planeas seguirme!?- Le digo dándome la vuelta con un poco de
desesperación.
Ella se detiene al tiempo que lo hago yo mientras sigue con su mirada en
el piso.
-E-es que yo...- Me dice con un poco de vergüenza en su voz. -Tengo
miedo de ir sola...-
La miro y veo una cara muy inocente y con una notable vergüenza. Verla
apenada y avergonzada es algo que me produce gracia y un poco de ternura.
-¿¡Que tanto miras!?- Me grita con ese tono avergonzado y enojado.
-¿por qué no me lo dijiste antes?-
-No lo sé.- me dice mientras agacha la cabeza.
-Bueno, no importa. ¿Dónde vives?-
-Para allá- Me señala una calle a la derecha.
-Guíame.- Digo y me coloco junto a ella.
Saskia empieza a caminar y yo a su lado, a los dos minutos veo mi casa.
-Ya llegamos.-
-¿EH?- Reacciono extrañado.
-¿Qué pasa?-
-Estas detrás de mi casa.-
-¿Qué?-
-Mira allí, ese edificio detrás del tuyo, ahí es donde vivo.-
-¿Realmente vives ahí?-
-¿Para qué mentiría?-
-Bueno, creo que ahora somos vecinos.-
-Salgo todos los días a las 7, si sales a esa hora me encontraras en la
esquina, así no iras sola al colegio, miedosita.- Le digo mientras me dirijo
hacia mi casa.
-No soy una miedosita!-
-Tienes razón...- le digo parándome en seco y sin mirarla. -Eres una
miedosa.-
Ya en casa, dejo mis cosas y me preparo para hacer la tarea.
-Con que ahora estamos juntos, ¿eh?- Digo mientras empiezo a ver el techo.
Luego de terminar mis deberes, prendo la televisión y me encuentro con una
noticia espeluznante:
Personas ,cuyas identidades no se sabe nada, entran a las casas y matan a
quien encuentren. Están actuando en las zona oeste de la capital.
Se está iniciando una investigación con respecto a estos sucesos . Se sabe
que actúan desde las 12 de la noche hasta las 5 A.M, también se sabe que se
están dirigiendo hacia la zona sur de la capital.
<Maldición.> Pienso mientras aprieto con fuerza mis puños.
Se ha iniciado la evacuación en la zona oeste, y se ha aumentado la
vigilancia en la sur.
<Un grupo de simple policías no hará diferencia, los mataran a ellos
también.> Mis manos empiezan a sangrar por la impotencia que llevo dentro,
ya que estoy muy consciente que en mi estado actual, soy muy débil como para enfrentarme
a ellos.
-¡Decidido, desde hoy entrenare más duro todos los días!- <Voy a
estar preparado para mis próximas batallas.>
-Pues necesitaras a alguien para entrenar, ¿No?- Dice Alex quien está en
la entrada de mi cuarto.
-¿Desde cuándo estas ahí?-
-Unos minutos.-
-Bueno, ¿Me ayudaras?-
-Aunque no lo hiciera tu lo harás solo y también te pondrás en peligro
otra vez. Prefiero hacerme fuerte yo también para poder salvar tu estúpido ser,
y no quedarme parado como la ultima vez.-
-¿Te parece que empecemos mañana?-
-Como quieras.-
-Bueno, ya que estas aquí, ¿quieres jugar algo?-
-¡Claro!-
El día empieza de nuevo, y con la misma rutina de siempre, salgo de la
casa y en la esquina, como me lo esperaba, estaba Saskia, con la luz del
semáforo en blanco para los peatones y ella inmóvil en la esquina.
-Ya llegue miedosita.-
-¿Y- y quien te estaba esperando a ti?-
-Tu.-
-¿Porque lo dices?-
-¿Por que más no cruzaste cuando tenias la luz en blanco para ti?-
-E-es que me distraje, solo eso.-
-Lo que tu digas.-
Ver a Saskia me hace recordar... recordar una época en que era muy
feliz. No puedo recordar cual era, tampoco en que está relacionada Saskia con
esos recuerdos, pero he logrado sentir algo que hace mucho no sentía y es paz
conmigo mismo.
<Saskia, me has hecho recordar mis.. Sentimientos muertos.>
No hay comentarios.:
Publicar un comentario